Conocer gente por Internet es algo cada vez más habitual, especialmente entre las personas que buscan hacer nuevas amistades o tener alguien con quien hablar. Sin embargo, no siempre quienes están detrás de una pantalla son quienes dicen ser y, en algunos casos, estas relaciones pueden acabar convirtiéndose en una estafa. Es justo lo que le pasó a una jubilada de casi 80 años en Reino Unido, que perdió más de 4.000 libras (unos 4.600 euros) después de hacerse amiga de un desconocido por Internet que empezó a pedirle dinero para pagar unos supuestos gastos médicos.
Según la información facilitada por el banco británico TSB, recogida por Independent, la mujer había conocido a esta persona a través de las redes sociales y, después de mantener el contacto durante un tiempo, acabó estableciendo una relación de amistad. Sin embargo, el desconocido comenzó a contarle que tenía problemas de salud y que necesitaba ayuda económica para pagar las facturas médicas, por lo que la jubilada decidió enviarle dinero.
La mujer llegó a realizar varios pagos y a comprar tarjetas regalo para ayudar a quien creía que era su amigo, hasta que este dejó de ponerse en contacto con ella. Fue entonces cuando descubrió que todo había sido un engaño y que había perdido más de 4.000 libras, en un caso que el banco utilizó para advertir de las estafas que se aprovechan de las personas mayores que buscan compañía por Internet.
Le pidió dinero para pagar unas facturas médicas después de ganarse su confianza
Desde el propio banco, explicaron que antes de hablar de sus supuestos problemas de salud, el estafador ya se había ganado la confianza de la jubilada. Ella, sin sospechar que se trataba de una estafa, decidió ayudarlo y fue entonces cuando le envió distintas cantidades de dinero, además de las tarjetas regalo.
El banco explicó que no se trataba de un caso aislado. De hecho, otro de sus clientes, de casi 70 años, llegó a realizar 60 pagos durante cuatro años a una persona que había conocido en un foro de Internet y que se hacía pasar por un joven que necesitaba ayuda para escapar de una familia que lo maltrataba.
En otro caso, una persona de más de 70 años empezó a recibir amenazas de un supuesto amigo que le advertía de que dejaría de hablarle si no le enviaba dinero y tarjetas regalo.
Los estafadores se aprovechan de las personas mayores que buscan compañía
Una de las principales preocupaciones del banco TSB es que este tipo de estafas pueden prolongarse durante meses o incluso años, ya que los delincuentes intentan establecer una relación de confianza antes de empezar a pedir dinero.
Por lo que explicó la entidad, los estafadores suelen inventar historias relacionadas con enfermedades, problemas familiares o situaciones de emergencia para conseguir que las víctimas les ayuden económicamente.
De hecho, los datos del banco mostraron que las pérdidas medias en los casos de fraude por suplantación de identidad superan las 3.100 libras (unos 3.565 euros), aunque algunas personas llegan a perder cantidades mucho mayores.
Steph Harrison, experta en fraude de TSB, advirtió que los delincuentes se aprovechan de la buena voluntad de las personas mayores y de su deseo de tener compañía, hasta el punto de llegar a quitarles los ahorros de toda una vida.
También explicó que, aunque Internet puede ser una buena forma de conocer gente, es importante desconfiar cuando una persona a la que no se conoce personalmente comienza a pedir dinero, especialmente si utiliza problemas de salud o emergencias para justificarlo.