La Audiencia Provincial de Baleares ha confirmado que una mujer tendrá que derribar el muro que construyó en el garaje de un edificio familiar y reabrir la puerta de acceso desde la escalera común, después de que su hermana la demandara porque las obras le impedían llegar directamente a su propia cochera desde el interior del inmueble. La Justicia considera que, aunque el garaje fuera de su propiedad, no podía realizar modificaciones que perjudicaran los derechos de su hermana.
Según la sentencia de 21 de mayo de 2026, las tres hermanas vivían en un edificio heredado que estaba formado por tres viviendas y tres cocheras. Originalmente, los garajes formaban un único espacio sin muros de separación y tenían un acceso desde la escalera común.
Una de las hermanas levantó un muro para separar su garaje del resto, sin que esto afectara al uso de los garajes, pero en 2022 otra de las hermanas decidió también levantar un muro para separar su cochera de la de su hermana y cambió la cerradura de la puerta de acceso desde la escalera común. Esto provocó que la hermana afectada tuviera que salir a la calle para poder acceder al garaje, aunque ella defendía que estaba en su derecho porque era su cochera y la otra hermana años antes también la había cerrado.
Para el Juzgado de Primera Instancia número 5 de Manacor, las obras perjudicaban el derecho de acceso de la hermana demandante, por lo que condenó a la mujer a retirar el muro y reabrir la puerta, devolviendo los garajes a su estado anterior. Una decisión que posteriormente confirmó la Audiencia Provincial de Baleares.
No podía construir un muro en su garaje si perjudicaba el acceso de su hermana
La Audiencia Provincial destaca que, aunque el artículo 7.1 de la Ley de Propiedad Horizontal (que se puede consultar en este BOE), permite que los propietarios realicen obras en sus propiedades, estas no pueden afectar a la estructura o configuración del edificio ni perjudicar los derechos de otro propietario. En este caso, tanto el muro como la cerradura impedían a una de las hermanas usar el acceso interior al garaje que estaba reconocido en la escritura de división horizontal del edificio.
En la sentencia que aclara que el hecho de que pudiera acceder al garaje desde la entrada de la calle no justifica que se le prive del acceso usando la escalera común. De hecho, señala que, aunque hubiera tenido una copia de la llave, tampoco habría podido llegar a su cochera porque el muro se lo impedía.
La mujer también alegaba que otra de sus hermanas había construido un muro similar unos 15 años antes, pero la Justicia aclaró que no eran situaciones comparables, ya que aquella obra no perjudicaba el acceso de los demás propietarios, mientras que la suya sí.
Los permisos municipales no justificaban cerrar el acceso común
Aunque para realizar las obras la mujer había solicitado al Ayuntamiento los permisos oportunos, la Audiencia dejó claro que el hecho de tener una licencia para realizar las obras no implica que pueda perjudicar los derechos de su hermana, ya que cumplir las normas municipales no supone que una obra sea legal desde el punto de vista civil.
Por todo ello, la Justicia confirmó que la mujer tendría que derribar el muro divisorio y reabrir la puerta de acceso desde la escalera común, devolviendo los garajes a su estado anterior. No obstante, la sentencia (SAP IB 1444/2026) podía ser recurrida en casación.