Vender un móvil, un ordenador, un mueble o cualquier otra cosa que ya no utilizamos mediante plataformas de segunda mano, como Wallapop o Vinted, es algo cada vez más común. De ahí que desde la Agencia Tributaria incluso se hayan puesto las pilas en controlar este tipo de transferencias, dejando claro cuándo hay que declararlas y cuándo no.
El modus operandi es casi siempre el mismo: el comprador llega, hace supuestamente la transferencia y enseña en su teléfono un justificante donde aparece que el pago ha sido realizado. Todo parece que está bien y el vendedor, por tanto, le da el producto. Ahí es donde viene el problema.
Y es que la Guardia Civil ha lanzado un aviso a través de su perfil oficial de X precisamente sobre lo que pasa cuando vendemos productos de segunda mano y vamos a entregarlo pensando que ya nos han pagado.
“Te compran algo de segunda mano. Te enseñan el justificante de la transferencia. Y te piden que entregues el artículo”, empieza el post.
El problema es que ver un comprobante no significa necesariamente que el dinero haya llegado realmente a nuestra cuenta. Y esta es la advertencia que lanzan los cuerpos de seguridad.
Comprueba que el dinero está disponible antes de entregar el producto
La recomendación de la Guardia Civil es fácil, ya que solo piden que antes de entregar lo que estamos vendiendo, se debe comprobar directamente en la app de nuestro banco mismamente que el dinero está realmente disponible.
Es decir, no basta con que el comprador nos enseñe desde su móvil una pantalla donde aparece una supuesta transferencia.
“No te fíes únicamente de lo que aparece en el móvil del comprador”, advierte el cuerpo.
La comprobación debe hacerse desde nuestra propia cuenta bancaria o a través de los canales oficiales de nuestra entidad.
Si el dinero todavía no aparece disponible, lo más prudente es esperar antes de entregar el artículo, aunque la otra persona asegure que la transferencia ya se ha realizado.
Un justificante no equivale necesariamente a un cobro
Cuando se vende algo en persona, es decir, cuando no se usa la opción de envío por mensajería, puede haber cierta presión por acabar antes. El comprador puede enseñar un justificante, asegurar que el dinero tardará unos minutos en aparecer o insistir en que ya ha realizado correctamente el pago.
Ahora bien, la Guardia Civil recomienda no entregar el producto hasta poder comprobarlo por nosotros mismos.
“Un justificante no siempre significa que hayas cobrado”, resume.
Por eso, lo importante es diferenciar entre ver una prueba de pago en el dispositivo de otra persona y comprobar que el dinero figura realmente en nuestra cuenta.
La recomendación resulta especialmente importante cuando se trata de productos de cierto valor, como teléfonos móviles, ordenadores, consolas u otros artículos que, una vez entregados, pueden ser difíciles de recuperar.
Así, antes de cerrar cualquier compraventa de segunda mano, conviene seguir una regla bastante simple: comprobar primero el ingreso y entregar después el producto.
Porque, como recuerda la Guardia Civil, una imagen, una pantalla o un supuesto justificante no sustituyen a la comprobación real del dinero en nuestra cuenta bancaria.

