Tener una vivienda con vistas al mar y ver cómo una nueva construcción tapa buena parte del paisaje puede acabar provocando un importante conflicto entre vecinos, sobre todo cuando además aparecen irregularidades en las obras. Esto es lo que ha pasado en Córcega, donde unos propietarios construyeron una casa que hizo que sus vecinos perdieran alrededor del 25% de sus vistas al mar y la Justicia ha terminado ordenando que sea demolida.
Según recogen desde Figaro Immobilier, en 2010 los vecinos consiguieron un permiso para construir una vivienda delante de la suya, y antes incluso de que comenzaran las obras, recurrieron la autorización, y tres años después el tribunal les dio la razón, cancelando el permiso porque la solicitud estaba incompleta.
Pese a la cancelación de ese permiso para construir la vivienda, los vecinos lo siguieron intentando y, años después, en 2017, consiguieron un nuevo permiso con el que finalmente levantaron una casa de 8,41 metros de altura. Fue entonces cuando el enfrentamiento con los vecinos volvió a los tribunales.
Un perito concluyó que la casa les había quitado alrededor del 25% de las vistas al mar
Durante el proceso judicial sostuvieron que antes de que los vecinos construyeran la casa, disfrutaban de vistas despejadas hacia el mar y que la construcción había reducido de forma considerable sus vistas panorámicas.
Para comprobarlo, se encargó un informe a un perito judicial en que se concluyó que la vivienda había perdido aproximadamente el 25% de las vistas al mar y la única forma de recuperar la situación anterior era demolerla.
Pese a este informe, en un primer momento el Tribunal Superior de Bastia rechazó ordenar el derribo, al considerar que la anulación del primer permiso, que se había producido por una documentación incompleta, no era suficiente por sí sola para justificar una medida tan grave.
Sin embargo, decidieron recurrir y, durante este proceso, el segundo permiso, con el que finalmente se construyó la casa, también fue anulado porque se detectaron varias irregularidades en la vivienda. Entre otras cuestiones, se había levantado sobre un espacio de 1,20 metros cuando debían ser 40 centímetros, su ubicación respecto a la calle no se ajustaba a lo previsto y tampoco respetaba las distancias exigidas con la propiedad vecina. Además, se consideró que se había producido fraude a la hora de obtener el permiso.
La Justicia ordena demoler la vivienda y da tres meses para hacerlo
Finalmente, el Tribunal de Apelación de Bastia les dio la razón y ordenó la demolición de la vivienda, tanto por la anulación del permiso de obras como por los daños ocasionados a los propietarios de la vivienda de al lado.
Y es que no se trataba únicamente de las vistas, ya que en el informe del experto también se había recogido que habían sufrido una pérdida de privacidad y una reducción de la entrada de luz solar.
Los propietarios recibieron un plazo de tres meses desde la notificación de la sentencia para derribar la vivienda, y en caso de no hacerlo, tendrían que pagar una multa de 300 euros por cada día de retraso.

