Encontrar aparcamiento no siempre es fácil. Algunos aprovechan cualquier pequeño espacio para aparcar el coche, e incluso lo hacen en zonas donde no está permitido estacionar, pero otros llevan la picaresca más allá y siguen usando tarjetas de aparcamiento para plazas para personas con discapacidad a las que no tienen derecho. Es lo que hizo un hombre en Reino Unido, que ha sido multado con 348 libras (unos 416 euros), por usar la tarjeta de su suegra ya fallecida.
Según la información publicada por The News, el hombre había viajado junto a su esposa, su hija y su nieta para pasar las Navidades en Bristol. El 30 de diciembre de 2025, después de dar varias vueltas buscando aparcamiento, decidió dejar su coche en una plaza reservada para personas con discapacidad, colocando en el vehículo la tarjeta de estacionamiento de su suegra, que había fallecido en 2023 a los 95 años.
Sin embargo, un agente municipal pudo comprobar que la tarjeta llevaba dos años cancelada y le preguntó por qué la estaba usando. Aunque inicialmente aseguró que pertenecía a su esposa, terminó reconociendo que era de su suegra fallecida y el caso terminó en los tribunales, donde le impusieron una multa por el uso indebido de tarjeta de aparcamiento para personas con discapacidad.
Utilizó la tarjeta de su suegra fallecida para aparcar en una plaza reservada
Por lo que explicó el agente, cuando preguntó al conductor por la tarjeta, este aseguró primero que era de su esposa, aunque después reconoció que pertenecía a su suegra. “Ella no está aquí con nosotros hoy”, respondió inicialmente, antes de admitir que la mujer había fallecido hacía tiempo.
El hombre también reconoció que sabía que no estaba permitido utilizar la tarjeta si su titular no viajaba en el vehículo y aseguró que probablemente era la segunda vez que lo hacía.
En las explicaciones que envió posteriormente al Ayuntamiento, contó que había viajado desde Bristol con su familia y que había dado tres vueltas a la manzana intentando encontrar un sitio donde aparcar.
Además, explicó que llevaban regalos de Navidad, una maleta, un cochecito de bebé y una cuna de viaje, y que su esposa tenía dificultades para caminar y padecía asma, por lo que no podía recorrer grandes distancias con facilidad.
Reconoció que sabía que no podía utilizar la tarjeta y tendrá que pagar una multa
Una de las principales cuestiones que tuvieron en cuenta las autoridades fue que el conductor conocía las normas de uso de las tarjetas de aparcamiento para personas con discapacidad.
De hecho, cuando el agente le preguntó si sabía que no podía utilizar la tarjeta de su suegra, el hombre reconoció que era consciente de que estaba prohibido hacerlo.
En sus explicaciones al Ayuntamiento, aseguró que había cometido un error de juicio y que estaba arrepentido de haber aparcado en aquella plaza.
Finalmente, el hombre compareció ante el Tribunal de Magistrados de Portsmouth, donde se declaró culpable de utilizar indebidamente una tarjeta de aparcamiento para personas con discapacidad.
Pese a sus explicaciones, la Justicia le impuso una multa de 348 libras (unos 416 euros) por utilizar la tarjeta de su suegra fallecida.