Aparca en la entrada de la cochera de su casa durante 10 minutos para comer y le multan porque estaba invadiendo la acera

El hombre había aparcado en la entrada de su propio garaje, pero las autoridades consideran que su coche estaba ocupando parte de la acera y podía dificultar el paso de los peatones.

Coches aparcados en la entrada de una vivienda |Envato
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Aunque aparcar en la puerta del garaje de casa durante el descanso para el almuerzo pueda parecer algo inofensivo, es motivo de sanción si en dicho lugar hay algún tipo de restricción para parar o estacionar. Esto es justo lo que le ha ocurrido a un hombre en Nueva Zelanda, que recibió una multa de 70 dólares neozelandeses (unos 35 euros) por dejar su coche aparcado en la entrada de su propia casa durante una parada de apenas 10 minutos para comer.

Según recoge el periódico neozelandés NZ Herald, el hombre trabaja como comercial en una empresa de alimentación y buena parte de su jornada laboral la pasa en el coche. El día de la sanción, al estar en el coche, decidió parar en casa durante la pausa del almuerzo para comer algo rápido.  

Dejó el coche estacionado frente a su garaje, a aproximadamente un metro de distancia, y entró en casa. Sin embargo, cuando regresó unos 10 minutos después, descubrió que le habían puesto una multa por aparcar sobre una acera con un carril bici, a pesar de encontrarse justo delante de su vivienda. “Está mucho tiempo en la carretera, así que pasó a comer algo rápido y estuvo aquí literalmente unos 10 minutos”, explicó su mujer.

Estuvo aparcado 10 minutos y la multa se tramitó en solo cuatro

Su mujer explicó en el medio, que estaba muy sorprendido y enfadado por la multa, y es que, según cuenta, habían aparcado en otras ocasiones así en la puerta de casa y nunca habían tenido ningún tipo de problema. 

Al revisar la multa, comprobaron que la infracción se había registrado entre las 12:14 y las 12:18 horas, un intervalo de apenas cuatro minutos, un hecho que además le resulta indignante porque el coche no estaba causando molestias a nadie porque estaba aparcado justo delante del garaje de su casa y los peatones podían seguir pasando sin problema. “Son 70 dólares, es ridículo. Es muchísimo dinero por cuatro minutos”, lamentó la mujer. 

Las autoridades explican que la entrada de una casa no siempre es propiedad privada

A pesar de las quejas de la familia, el organismo responsable del tráfico en la ciudad defendió la validez de la sanción porque el coche estaba aparcado en una zona destinada al paso de peatones. 

Según explicaron sus responsables, aunque el coche estuviera delante del garaje de la casa, eso no significa que toda la entrada sea parte de su propiedad privada, porque hay una diferencia entre el espacio que pertenece a la vivienda y el tramo que conecta la calle con el acceso al garaje, por el que también pasa la acera.

De hecho, las autoridades aseguran que las fotografías mostraban claramente que el vehículo ocupaba parte de la acera y recuerdan que está prohibido aparcar en estas zonas, incluso cuando se trata de la entrada de la propia casa, porque las personas que utilizan sillas de ruedas o llevan carritos de bebé pueden necesitar toda la anchura de la acera para desplazarse. Si un coche invade ese espacio, podrían verse obligadas a bajar a la carretera para rodearlo, con el peligro que esto supone.

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