Un asesor del SEPE confirma que los parados de larga duración con discapacidad que cobraban la RAI de 480 euros ya no tienen ningún subsidio si no vuelven a cotizar

La Renta Activa de Inserción, que en agosto de 2023 cobraban 95.929 personas, desapareció con la reforma de los subsidios y en agosto de este año solo la cobraban 339.

Oficina del SEPE |Europa Press
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La Renta Activa de Inserción (RAI) era la última ayuda que el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ofrecía a quienes ya habían agotado el paro o los subsidios por desempleo, y quien la cobró por su discapacidad no tiene hoy otro subsidio si no ha vuelto a cotizar, por lo que, fuera del SEPE, solo le queda el Ingreso Mínimo Vital o la pensión no contributiva si su discapacidad llega al 65% y las ayudas de su comunidad autónoma. Fernando Maján, asesor de la Subdirección General de Prestaciones del SEPE, lo explica ante la consulta de un parado de larga duración con discapacidad, señalando que “no, no, no lo hay, no lo hay ya”.

Su respuesta llegó en la sección de consultas del SEPE del programa Madrid Trabaja, de Onda Madrid, emitida el 28 de septiembre, donde ya aclaró meses atrás si el subsidio para mayores de 52 años y el Ingreso Mínimo Vital se pueden cobrar a la vez. El oyente, al que todavía le quedaba “un año por cobrar” cuando quitaron la RAI en 2024, preguntaba si no hay “ningún subsidio para parados de larga duración con discapacidad como el que antes había”.

La RAI era una renta de 480 euros al mes durante 11 meses (el 80% del IPREM, el indicador que usa la Administración usa para fijar las ayudas y que tras cuatro años en 600 euros) que se podía pedir hasta tres veces, según el Real Decreto 1369/2006. A las personas con una discapacidad de al menos el 33% no se les exigía tener más de 45 años ni esperar un año entre una RAI y la siguiente.

El Real Decreto-ley 2/2024 (la conocida como reforma de los subsidios aprobada por Yolanda Díaz) la derogó con efectos del 1 de noviembre de 2024 y solo dejó seguir a quienes ya la tenían pedida o reconocida “hasta la extinción del derecho actual”. Maján señala que esas personas siguieron cobrando hasta agotar sus 11 meses, pero “a partir de ahí ya no pueden solicitar una nueva”.

Según el informe mensual de prestaciones del SEPE, en agosto de 2023 cobraban la RAI 95.929 personas, de las que 9.651 lo hacían por su discapacidad, y en agosto de 2026 quedaban 339, solo 56 por discapacidad.

Sin haber cotizado, el SEPE no tiene otra ayuda

Para el asesor, quien está en la situación del oyente “no tiene ninguna ayuda directa si no ha cotizado anteriormente a desempleo”. Desde la reforma, el artículo 274 de la Ley General de la Seguridad Social abre el subsidio a quien ha agotado el paro o a quien pierde un empleo con al menos 90 días cotizados, siempre que lo pida en los seis meses siguientes (artículo 276).

Haber cobrado la RAI tampoco abre el subsidio para mayores de 52 años, porque el artículo 280 aclara que no equivale a haber agotado el paro. Las víctimas de violencia de género o sexual, que también estaban en la RAI, tienen desde la reforma un subsidio propio (disposición adicional quincuagésima octava) y los emigrantes retornados conservan el que ya tenían. Para las personas con discapacidad no se creó nada parecido.

Lo que les queda, según Maján, son “posibles ayudas de las comunidades autónomas que puedan otorgar a las personas que tienen algún determinado grado de discapacidad” (lo que se se concoe como salarios sociales o rentas mínimas de inserción) y, “en última instancia”, el Ingreso Mínimo Vital, que se pide a la Seguridad Social “si es por un tema de rentas o falta de rentas”.

Cuánto puede cobrar con el Ingreso Mínimo Vital

En 2026, la cuantía del Ingreso Mínimo Vital para un adulto que vive solo es de 733,60 euros al mes, según la web de la Seguridad Social, que sube un 22% cuando el beneficiario tiene reconocida una discapacidad de al menos el 65% (artículo 13 de la Ley 19/2021). Con el grado del 33% que bastaba para la RAI, en cambio, no hay complemento, y el Ingreso Mínimo Vital tampoco es una cantidad fija, ya que es la diferencia entre los ingresos del año anterior que se tenga y la cuantía asignada por la Seguridad Social

Pongamos el caso de un parado que vive solo, que no tuvo ingresos el año pasado y que cumple el resto de requisitos. Con una discapacidad del 70%, el Ingreso Mínimo Vital le garantizaría 894,99 euros al mes (733,60 más el 22%), y con una del 40% se quedaría en 733,60 euros, unos 254 euros más que la antigua RAI. Con ese 65% también podría pedir la pensión no contributiva de invalidez, que gestionan las comunidades autónomas y que este año es de 628,80 euros al mes en 14 pagas, según el Real Decreto 241/2026. Las dos ayudas no se suman. La pensión cuenta como ingreso y el Ingreso Mínimo Vital solo completaría la diferencia hasta esos 894,99 euros.

Para terminar, Maján insiste en que, para el SEPE, “esas ayudas antiguas de la RAI ya no están vigentes, por tanto, no podrá solicitarlas”.

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