El descuento de 20 céntimos por litro de gasolina y diésel continuará en noviembre. La Diputación Permanente del Congreso aprobó este viernes, 16 de octubre, el decreto de ayudas para hacer frente al encarecimiento de la energía por la guerra en Irán. La rebaja podrá mantenerse en diciembre si los precios de los carburantes siguen por encima del límite establecido en la norma.
El texto salió adelante con 62 votos a favor, seis en contra y una abstención. Lo respaldaron PP, PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu, PNV y Podemos, mientras que Vox votó en contra y Junts se abstuvo. La decisión correspondía a la Diputación Permanente, el órgano que asume esta función tras la disolución de las Cortes por la convocatoria electoral.
El decreto ya estaba en vigor, pero necesitaba el respaldo del Congreso para seguir aplicándose. Durante su defensa, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, explicó que la prolongación del conflicto mantiene la presión sobre los precios energéticos. Según las cifras del Gobierno, los tres paquetes aprobados para afrontar esta crisis suponen un esfuerzo presupuestario de más de 12.000 millones de euros.
El descuento de diciembre dependerá del precio de los carburantes
La norma preveía reducir las ayudas de forma gradual. Sin embargo, incorpora una condición que permite mantenerlas cuando la gasolina o el gasóleo se encarecen más de un 15% respecto al mismo mes del año anterior.
Ese límite se superó en septiembre, ya que, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el gasóleo subió un 34% interanual y la gasolina, un 27,5%. Por eso, en noviembre continuará la rebaja de 20 céntimos por litro que ya se aplica en octubre.
Para diciembre, el descuento será de 13 céntimos si el encarecimiento del combustible correspondiente baja del umbral del 15%. Si lo supera, se mantendrán los 20 céntimos. La continuidad de esta ayuda más allá del 31 de diciembre requerirá nuevas aprobaciones.
El paquete también prolonga el apoyo al transporte por carretera, marítimo y ferroviario, así como al campo y a la pesca. Entre las medidas figuran la bonificación de 20 céntimos por litro de gasóleo agrario y una nueva ayuda de 15.000 euros por locomotora diésel para el transporte ferroviario de mercancías.
Las empresas que reciban ayudas vinculadas al conflicto seguirán sin poder justificar despidos por las consecuencias económicas de la guerra. La norma también encarga a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que estudie cómo se forman los precios de la energía y si las rebajas llegan a los consumidores.
Límites al gas y al butano, pero sin activar las rebajas fiscales de la luz
El decreto contempla reducciones de impuestos para la electricidad y el gas, aunque no se activan por ahora. En septiembre, sus precios aumentaron un 11,4% y un 4,3% interanual, respectivamente, por debajo del umbral del 15% previsto para aplicar estas medidas.
Sí se limita la subida del coste del gas utilizado para calcular la tarifa de último recurso (TUR), a la que pueden acogerse los consumidores del mercado regulado. En la revisión de octubre, ese componente tiene un incremento máximo del 35% respecto al cálculo de junio. Para enero de 2027, el límite será del 15% respecto a octubre.
Estos porcentajes afectan al coste de la materia prima dentro de la fórmula de cálculo, por lo que no equivalen a una subida del mismo porcentaje en la factura final.
Además, se fija un precio máximo de 19,55 euros para la bombona de butano hasta el 30 de junio de 2027. Según el Gobierno, la limitación del coste del gas permitirá contener el incremento de la TUR en torno al 15%, frente a una subida superior al 45% que se produciría sin esa intervención.
Quién tendrá que devolver los anticipos de la DANA
En la misma sesión, la Diputación Permanente aprobó otro decreto que regula la devolución de los anticipos entregados a los afectados por la DANA de octubre de 2024. El texto recibió 61 votos a favor, siete en contra y una abstención.
La obligación de devolver todo o parte del dinero dependerá de la situación económica de cada beneficiario. La norma establece dos límites que pueden dar lugar a esa devolución. El primero es haber declarado una base imponible del IRPF superior a 42.000 euros en 2025. El segundo, tener un patrimonio neto de más de 300.000 euros, aunque no se alcance el límite de renta.
Para calcular el patrimonio, la vivienda habitual queda excluida hasta un valor de 300.000 euros. Si lo supera, únicamente se tendrá en cuenta la parte que exceda esa cantidad. Las personas que no tengan que devolver los anticipos recibirán una notificación.
Con esta medida se busca evitar que el reintegro de unas ayudas concedidas para atender necesidades urgentes añada una nueva carga económica a quienes siguen sufriendo las consecuencias de la riada.