NoticiasTrabajo logo El SEPE deja sin cobrar a 7.000 trabajadores por un problema técnico

Unas 7.000 personas se han quedado sin cobrar sus respectivas prestaciones correspondientes al mes de noviembre por problemas técnicos en la demarcación de Barcelona del Servicio Estatal Público de Empleo (SEPE) a la hora de traspasar la nueva prórroga de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que entraba en vigor a comienzos de mes. 

Una incidencia que los sindicatos de trabajadores se han encargado de generalizar en la zona, recalcando que no es la primera vez que ocurre que trabajadores de hoteles como el Sofía, el Juan Carlos I, el Hesperia o el Exo, o de la firma de servicios de restauración Areas, no hayan visto ingresada su nómina a tiempo.

Miguel Àngel Garcia, delegado de la CGT en el SEPE de Barcelona, ha destacado que la solución no será inmediata. A su juicio, “no está claro” que los afectados vayan a cobrar de inmediato, ni tampoco junto a la próxima nómina: "el mes de diciembre es el peor para que pase una cosa así porque es el que menos días laborables tiene".

El Ministerio de Trabajo lo niega

García, que también es presidente de la junta de personal de funcionarios del Estado en la demarcación barcelonesa, además de trabajador del SEPE y por tanto, voz autorizada, afirma que el problema técnico ha afectado a "todas las empresas que están en ERTE y han pedido días de paro en noviembre". Sin embargo, el Ministerio de Trabajo se defiende.

La cartera ministerial que dirige Yolanda Díaz reduce el alcance de sus consecuencias, afirmando a través de un portavoz “que la cifra de afectados no llega a 1.000" y que "fue un problema puntual y técnico que ya está resuelto". También, y contradiciendo al SEPE, trató de explicar que “en estos casos concretos se abonará en la próxima nómina la cantidad debida".

Funcionarios del SEPE, presuntos culpables 

El SEPE focaliza la incidencia en la instauración e implementación del nuevo mecanismo estandarizado de los ERTE tras la aprobación definitiva del Gobierno y que entró en vigor el 1 de noviembre. A partir de esa fecha, solicitar y procesar este mecanismo de protección al empleo cambiaba. Las empresas transmitían al SEPE con un plazo límite el número de trabajadores que se acogían a la medida. 

Posteriormente, los empleados del SEPE debían gestionar esas solicitudes colectivas y pagar individualmente la prestación correspondiente a cada trabajador. "En alguno de estos dos pasos ha habido un problema informático" puntualiza García. "Los recibos que se estaban emitiendo no eran ni mucho menos correctos", por lo que se dejó de tramitarlos hasta solucionarlo, explicó.