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Cara y cruz del sector hostelero: repunte tras la pandemia pero no encuentra trabajadores

La cifra de bares, restaurantes y cafeterías sigue aumentando y son más de los que había antes de la pandemia. Los alojamientos turísticos, salvo hoteles, también han repuntado. Mientras, el sector lamenta que muchos empleados no han vuelto tras el coronavirus.

Doble cara del sector hotelero: repunte pero con falta de trabajadores Falta de trabajadores en el sector hotelero, sobre todo camareros
Javier Martín
Javier Martín
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La hostelería deja atrás la pandemia, a falta de la devolución de los créditos de financiación, con la creación de nuevos establecimientos. Lo hace exhibiendo una tendencia positiva en los negocios dedicados a la restauración, tendencia que ha continuado en los últimos meses, a la que ahora también se ha sumado el sector turístico, que comienza a reflotar prácticamente en su generalidad. 
 
Los datos del censo que maneja la Consejería de Cultura y Turismo reflejan el buen comportamiento de bares, restaurantes y cafeterías. En el caso de los primeros, por ejemplo, cuenta con 1.710 de media en las provincias españolas, lo que supone un incremento de alrededor de 170 establecimientos en comparación con febrero de 2020, antes de la irrupción del coronavirus. Una tendencia al alza que se ha mantenido constante una vez acabó el primer estado de alarma.
 
Las cafeterías muestran igualmente una evolución positiva, de 313 en febrero de 2020 a las 321 de abril de 2022, así como los restaurantes, que pasan de 714 a 740. A la mejoría han contribuido varios factores. El incremento del turismo nacional y, sobre todo, el mayor interés por acudir a este tipo de establecimientos después de muchos meses en los que apenas pudieron hacerlo o, si era posible, con muchas limitaciones.
 
Un incremento del consumo generalizado pero no total. La nota menos positiva es el turismo internacional, cuyas cifras no se parecen todavía a las prepandemia. Pero la sensación en el sector es optimista, favorecido por la relajación de las restricciones sanitarias en la mayoría de países y que alienta el consumo. Las viviendas de uso turístico es el mayor exponente. 

Las viviendas de uso turístico, al alza

En febrero de 2020 había 418 dadas de alta de media interprovincial, cifra que bajó a las 387 en diciembre de ese año por los estragos de las restricciones y la reticencia al contagio. La situación cambió progresivamente, de la mano de la inmunización generalizada. El mejor ejemplo son las 449 que existen en funcionamiento en la actualidad. Un efecto similar, aunque menos intenso, han experimentado los apartamentos turísticos.
 
En el caso de los alojamientos rurales, tras un bache durante la pandemia, los 575 que había en abril de 2022 superan los 561 de antes de la pandemia. La cruz la representan los hoteles, hostales y pensiones, con menos negocios que en febrero de 2020. Se han cerrado de media cuatro establecimientos por provincia.

La considerable inversión de estos negocios y la incertidumbre económica, acelerada por la inflación y la guerra en Ucrania, ralentizan la actividad y la consecuente recuperación. En cambio, otro tipo de establecimientos turísticos, como una casa rural, requieren una inversión muy inferior. 

La hostelería busca trabajadores

Paralelamente, la necesidad del sector es el de buscar trabajadores. Por más que parezca una contradicción, con el paro en números considerables a pesar de la bajada del último trimestre, faltan, sobre todo, camareros. Este colectivo aún no se ha recuperado del todo del Covid-19. Con la temporada de verano a la vuelta de la esquina, un 2,8% de los trabajadores de la hostelería no se ha reincorporado tras dejar atrás la crisis sanitaria.
 
1.659.568 empleados de la hostelería están registrados actualmente en nuestro país. Pero antes de la llegada del coronavirus, la cifra era de 1.710.000 aproximadamente (49.787 más que a fecha de hoy). Los motivos son la alta intensidad del trabajo y la precariedad, que, momentáneamente, no está consiguiendo frenar la reforma laboral y su apuesta por los contratos fijos-discontinuos. De hecho, sindicatos y Gobierno se reunirán esta semana para abordar el problema.