Consumo

La OCU avisa: ¿Por qué algunos productos pesan menos de lo que indica el envase?

La plataforma de defensa al consumidor aclara la polémica surgida en las redes sociales en torno al mal pesaje de supermercados como Mercadona. ¿Engañan las básculas o los comercios? ¿Hay reduflación?

La OCU avisa: ¿Por qué algunos productos pesan menos de lo que indica el envase?
Estanterías de lácteos en una gran superficie
Javier Martín
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La reduflación, la estrategia comercial de la que alertó la OCU el pasado año y por la que las empresas venden menos cantidad de un determinado producto en un envase al mismo precio para tratar de esquivar la inflación, vuelve a escena. Una onza menos en la tableta de chocolate, unas pocas patatas menos en la bolsa o un par de lonchas de chorizo que se echan en falta en el paquete. Entre un 5% y un 10% menos, apunta la plataforma de consumidores.

“La táctica ha sido empleada por Pescanova (en los lomos de merluza), Danone (cinco gramos menos en un yogur), Gallo, Cola-Cao y Tulipán, y recientemente se ha visto en Revilla y Campofrío”, puntualiza la OCU, que vuelve a sacar a flote esta técnica, al igual que algunos usuarios de Twitter.

“Hola @Mercadona. La carne que he comprado pesa 1/5 menos de lo que pone. Lo mismo hay una explicación que se me escapa. O lo mismo voy a tener que ir con báscula a hacer la compra”, publicaba un usuario de la red social, acompañándolo de una foto en el que se pueden apreciar casi 53 gramos de diferencia entre lo que marca el pesaje del paquete de presa ibérica y lo que muestra la báscula doméstica. A este le siguieron más publicaciones de cifras de peso que no corresponden.

¿Cuánto puede faltar legalmente en un envase?

¿Es un caso de reduflación? ¿Truca las básculas Mercadona o, por el contrario, son las que usan los clientes en casa las que fallan? “La legislación permite unas tolerancias de peso generales que aparecen en el siguiente cuadro, dependiendo del peso del envase. Además, en un solo envase individual podría faltar hasta el doble de esta cantidad”, explica la OCU, como se puede apreciar en la siguiente tabla que ofrece. En otras palabras, “antes creer que te han engañado, debes tener claras algunas cosas, como que en los envases existen unos pesos mínimos ‘legales’”, concreta.

Tabla 1 OCU reduflacción

“Hay productos en los que se produce merma tras el envasado, como pérdida de agua o humedad, pero la mayoría deben cumplir con el peso indicado en el envase, que forma parte de la información obligatoria a incluir en el etiquetado de los productos de alimentación. Puesto que es difícil dar siempre con pesos 100% exactos, pues no todos los alimentos que se envasan son clones idénticos y no todas las máquinas son igual de precisas, la legislación establece un margen de tolerancia”, aclara en ‘Directoalpaladar’ el doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, Miguel Ángel Lurueña.

¿Por qué pesan menos de lo que indican algunos envases?

A veces, como en latas de sardinas, es complicado obtener el peso exacto, por lo que hay establecidos pesos mínimos legales, según el peso indicado en la etiqueta:

Tabla 2 OCU reduflación

Sin embargo, la OCU especifica varios motivos que lo explican:

  • La báscula doméstica, la que se usa en casa, posee muchas más probabilidades de estar mal calibrada que las que se utilizan en la industria para el etiquetado del pesaje. De hecho, la plataforma recalca que “las de las industrias y tiendas tienen obligación de pasar unos controles de mantenimiento, al igual que los de los laboratorios donde realizamos nuestros análisis, sometidos a rigurosos controles de exactitud. Un peso bien equilibrado y exacto con el tiempo puede perder exactitud si no se calibra de vez en cuando”.
  • Esa báscula, continuando lo anterior, debe estar en una superficie bien nivelada, apoyarse bien, no sobresalir.
  • Mala técnica de pesaje por parte de los usuarios. El pesaje industrial se realiza con el envase lleno y cerrado, no con el producto sacado, lavado y secado. Algunos productos son difíciles de rebañar, justifica la OCU.
  • El empapador de algunos productos. Carnes o pescados suelen llevar un elemento absorbente dentro del envase para recoger el agua natural que expulsan, lo que generaría una mala imagen estética, además de proliferar el crecimiento de microorganismo. Esto provoca que el peso puede reducirse cuando llega al cliente.
  • La ‘e’ junto al peso de los productos. Es frecuente ver ‘e700 g’ en algunas etiquetas. “Eso significa que en esa fábrica se establece un control estadístico de pesos eficaces de acuerdo a la normativa europea”, puntualiza la plataforma.
  • Producto envasado en atmósfera modificada. Es lo que indican algunos productos cuando los usuarios afirman que, por ejemplo, una bolsa de patatas trae más aire que producto. Tiene una razón: proteger el producto para que no se rompa o se conserve mejor en el tiempo.
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