Incapacidad permanente: esta es la enfermedad que más bajas laborales causa

Incapacidad permanente: esta es la enfermedad que más bajas laborales causa

Dentro de las enfermedades que causan baja laboral por incapacidad permanente, la Seguridad Social ha dado a conocer cuál ocupa el primer puesto.

La Seguridad Social da a conocer cuál es la enfermedad que provoca incapacidad permanente.
Isabel Gómez
Actualizado a:

Los trabajadores que enferman, tanto si se deriva de una enfermedad común o no, o si es por un accidente laboral o no, pueden percibir una pensión por incapacidad permanente por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Dentro de este tipo de modalidad de pensión contributiva, existen muchas enfermedades que provocan el acogimiento de los trabajadores afectados a bajas temporales e incluso permanentes. Pero, ¿cuál de esas enfermedades es la que más bajas laborales provoca?

Antes de conocer cuál es el motivo por el que más se otorgan pensiones de incapacidad permanente, desde la Seguridad Social insisten en explicar en qué consiste esa ayuda. Por tanto, se trata de una retribución económica que reciben los empleados afectados e incluso los trabajadores autónomos cuando el hecho que les provocó esa incapacidad, les impide el desarrollo natural del trabajo que venían haciendo hasta el momento en el que se cursó la baja. 

Así, tras pasar por el Equipo de Valoración Médica (EVI), lo que se conoce comúnmente como el Tribunal Médico, al trabajador se le asignará una de las siguientes categorías de dicha pensión: parcial, total, absoluta o gran invalidez.

Cuál es la enfermedad que más bajas laborales causa por incapacidad permanente

La respuesta se ha dado en el 'XLVIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Reumatología', donde los doctores expertos pusieron de manifiesto que las enfermedades reumáticas son las que más bajas causan en los puestos de trabajo y por las que el EVI del INSS otorga más pensiones de incapacidad permanente en este 2022.

Dentro de las dolencias reumáticas por las que enferman los trabajadores se encuentran:

  • Dolores de espalda.
  • Patología tendinosa, lo que se conoce como tendinitis.
  • Enfermedades inflamatorias autoinmunes.

Como indican desde el Servicio de Reumatología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, "un porcentaje importante de pacientes con enfermedades reumáticas sufren tal limitación funcional que no pueden realizar sus actividades y, por tanto, tampoco las laborales. Así que esto último puede suponer el reconocimiento de la incapacidad permanente".

Además, como ha precisado la especialista, la doctora Cristina Lajas, "entre el 35-50% de los pacientes con artritis reumatoide tienen que dejar de trabajar después de cinco años de haber recibido el diagnóstico". Añade que la pérdida de aptitudes lleva consigo otras dolencias tanto físicas, como psíquicas o familiares, ya que "altera la vida de los pacientes y de sus familias, lo que genera estrés psicológico y una pérdida del rol social y poder adquisitivo."

Cuáles son los grados de discapacidad por artritis reumatoide

Tras pasar por los dos médicos del EVI de la Seguridad Social, desde este ente público se han dado a conocer cuál es el grado de discapacidad que perciben los trabajadores a los que se les concede la pensión por incapacidad permanente. Antes de entrar en detalle, hay que reseñar que, por regla general, los pacientes habrán pasado previamente por una incapacidad temporal, ya que la artritis se manifiesta de forma progresiva en el cuerpo, aunque no en todos los casos.

Por tanto, los grados de minusvalía que ofrece el Tribunal Médico del Instituto de la Seguridad Social corresponden con diferentes clases, a saber:

  • Clase I: cuando se perciban secuelas, pero no se justifique una disminución de la capacidad para que el trabajador haga su actividad normal.
  • Clase II: que oscila entre un 1% y un 24% de discapacidad. 
  • Clase III: donde la disminución varía entre un 25% y un 49%. Aquí ya es donde se concede una incapacidad permanente, como mínimo, en la modalidad parcial. Hay que recordar que esta se otorga a partir de un mínimo del 33% de minusvalía.
  • Clase IV: donde el grado será entre el 50% y el 70% de discapacidad. Aquí ya las actividades de autocuidado se verá reducida.
  • Clase V: en la que se presenta un 75% de discapacidad o más. Aquí es donde se sitúa la incapacidad permanente de gran invalidez, porque el trabajador necesita ayuda para llevar a cabo actividades de su vida cotidiana.