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Selectividad 2022: ¿de dónde salen las preguntas para los exámenes de la EBAU?

Los exámenes de selectividad no son iguales en todas las comunidades. Sí se siguen los mismos patrones que fija la norma, pero pueden tener interpretaciones distintas. Así se realizan las pruebas de la EBAU.

Selectividad 2022: quién decide las preguntas de los exámenes de la EBAU Cómo se diseñan los exámenes de la EBAU
Esperanza Murcia
Esperanza Murcia
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Ya está en marcha la selectividad 2022. La Rioja ha sido la primera comunidad en estrenarse, aunque próximamente le seguirán el resto de comunidades. Hay que recordar que, aunque los plazos límites sean para todas iguales, cada una establece sus propias fechas para celebrar la EBAU. Lo mismo con los exámenes: no es el mismo para toda España. Sí se sigue la misma estructura y criterios, que todas deben de respetar de forma obligatoria, pero las preguntas pueden variar. 

Entonces, ¿cómo se elaboran los exámenes de selectividad? El punto de partida es la norma estatal. Los criterios generales que deben seguirse para confeccionar y corregir los exámenes están reflejados en la ley educativa, al igual que su duración (90 minutos cada prueba, con una duración total de la EBAU de 3 o 4 días, dependiendo de si existe lengua cooficial), los tipos de preguntas posibles (abierta, semiabierta o cerrada), las partes que componen el examen, los contenidos que conforman cada una y el porcentaje que representan en la nota final de la prueba. 

Por ejemplo, tomamos la asignatura de Lengua Castellana y Literatura. Siguiendo la norma, se estructura en tres partes: “Comunicación escrita: leer y escribir”, “Conocimiento de la lengua” y “Educación literaria”. Cada una, se evalúa en base a un porcentaje exacto, teniendo un peso la primera del 40% y, las dos restantes, del 30%. Asimismo, dentro de cada una hay contenidos, como puede ser la compresión general de los textos, el reconocimiento y uso de recursos gramaticales o explicar las características temáticas y formales de los principales movimientos del siglo XX hasta nuestros días. 

Hasta aquí se seguiría la norma estatal. Pero, cada comunidad, tiene la potestad de ver cómo se va a preguntar estos conocimientos. Por poner el ejemplo más básico, Madrid puede elegir el texto para la resolución del comentario de un autor distinto al que se escogió en Valencia. Es así porque, el diseño de las pruebas y las preguntas de los exámenes de selectividad, sí son competencia exclusiva de las comunidades, aunque deban basarse en el temario y pautas generales de la norma. 

Dicho esto, del diseño de los exámenes, que recae en las comunidades, se encargan las propias universidades. Estas instituciones nombran sus propias comisiones que se dedican no solo a la confección de las pruebas, seleccionando las preguntas y los temas que van a tocar, sino también a custodiar los exámenes hasta su realización. 

¿Quién escribe y corrige los exámenes de selectividad?

Las comisiones de las universidades, que suelen contar en su mayoría también con profesores de Bachillerato, son las que nombran a especialistas para escribir los exámenes de selectividad. Son los que, junto a la ayuda de los coordinadores de las distintas materias, eligen cada año qué va a caer en las pruebas. 

Esta comisión se acoge a estrictas normas de seguridad, no pueden revelar ni un solo dato y quedan prohibidas las comunicaciones telemáticas. Además, los exámenes se custodian en lugares “secretos” con vigilancia las 24 horas. Desde el mismo es donde se realizan todas las copias que después se entregarán a los respectivos estudiantes. También destaca el proceso de selección de los exámenes: se elaboran varios modelos y se sortea cuáles de ellos son los que, finalmente, se van a entregar en las pruebas de la EBAU

En cuanto a la corrección de los exámenes, son profesores voluntarios, la mayor parte de institutos públicos, los que corrigen los mismos. No obstante, también se puede encontrar a profesores universitarios evaluando las pruebas. El proceso, sin importar la comunidad, es anónimo: ningún corrector sabe a quién está corrigiendo. Los ejercicios quedan codificados de tal forma que no se pueda descubrir la identidad del estudiante, para asegurar la máxima imparcialidad.