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Cómo hacer una carta de presentación de trabajo en cinco pasos

Escribir una presentación corta y bien estructura aumenta las posibilidades de conseguir una futura entrevista de trabajo.

Cómo hacer una carta de presentación de trabajo en cinco pasos Consejos para redactar una carta de motivación con éxito
Trinidad Rodríguez
Trinidad Rodríguez
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Hacer una buena carta de presentación es un factor clave para diferenciarse entre el resto de candidatos y hacer destacar el currículum del competitivo mercado laboral. Sin embargo, no parece que sea una práctica muy común entre los candidatos, a pesar de los resultados fructíferos que puede resultar la diferenciación y personalización de la candidatura. 

Lo cierto es que aprender a escribir una presentación corta y bien estructura puede resultar muy útil de cara a aumentar las posibilidades de ser llamado para una futura entrevista de trabajo. El 91% de los reclutadores asegura que un postulante que ha buscado información sobre la empresa o sobre el puesto de empleo solicitado y lo refleja en una carta de motivación brillante, tendrá más posibilidades que alguien que solo envía su CV.

Así lo demuestra un estudio publicado por el Washington Post. Eso sí, no vale con presentar cualquier modelo. Para ello se recomienda seguir cinco pasos imprescindibles que son garantía de éxito profesional. Pero he aquí las eternas preguntas, ¿qué información relevante se debe incluir?, ¿cuál debe ser su tamaño?, ¿cómo hay que dirigirse al empleador?, ¿qué errores no se deben cometir nunca?

Cómo redactar una buena carta de presentación

Es importante tener en cuenta que pese a que hay que ser conciso y redactar un texto en torno a unas 200 - 300 palabras, la carta de presentación debe estar organizada. Para agilizar este proceso, se aconseja contar con una plantilla e ir rellenando los datos en función de a quién se dirija.

En otro caso, si se envía la misma de forma masiva y sin concretar, se generará justo el efecto contrario. Una sensación de dejadez y falta de interés. Para marcar la diferencia, lo recomendable es dirigirse en primera persona y con un estilo directo. En cuanto a la estructura, hay que seguir los siguientes criterios.

Saludo

En este apartado hay que responder a varias cuestiones de especial relevancia para la empresa y no hay que olvidar a quién se dirige. El tono (formal o informal) dependerá del tipo de empresa. Para ello, hay que echar un vistazo a la página web. 

  • ¿Quién envía la solicitud de trabajo y a dónde?
  • ¿A qué se dedica?
  • ¿Cuál es su profesión?
  • ¿En qué área está especializado? 

Introducción

No cabe duda de que esta es la parte con mayor peso. Es justo aquí cuando hay que atraer al lector, engancharlo para que siga leyendo el resto. 

  • ¿Por qué se dirige el aspirante a la empresa?
  • ¿Qué le ha motivado a la hora de enviar el documento?
  • ¿Por qué vía se llegó a la oferta de trabajo?

Cuerpo

Es en el cuerpo dónde hay que explicar con detalle los motivos que le han hecho enviar la presentación formal.

  • ¿Por qué le gustaría trabajar en la compañía?
  • ¿Qué es lo que más le gusta de la empresa?
  • ¿Qué cree que puede aportar?, ¿cuál es su valor diferencial?

No cometer faltas de ortografía

No hay nada que pueda resultar más molesto que cometer gazapos ortográficos. Antes de enviar la carta de motivación, lo mejor es pasar el texto por un corrector ortográfico. Si se trata de otro idioma, como el inglés o el francés, lo mejor es que no se pase por traductores automáticos. El motivo es que normalmente no se interpreta de forma inteligente, si no automática y casi siempre carece de sentido. 

Ser concisos

Es de especial relevancia conocer que escribir demasiado puede ir en nuestra contra. Se trata de ser lo más objetivo posible, pero es aconsejable no ocupar más de media hoja o, en otro caso, la cara de un folio, aunque nunca por delante y por detrás. De no hacerlo así, se puede aburrir estrepitosamente al equipo de recursos humanos. Se trata por tanto de impactar, no de contar la historia de todo lo que se ha ido haciendo hasta ahora. Para eso está el currículum. En ocasiones, menos es más.