Cómo hacer un currículum sin experiencia

Cómo hacer un currículum sin experiencia

Así puedes hacer un currículum sin experiencia que llame la atención de los reclutadores: trucos para destacar el perfil profesional.

Estructura para un CV sin experiencia
Esperanza Murcia
Actualizado a:

Los comienzos no son fáciles. Pero tampoco imposibles. Se puede encontrar trabajo con un currículum sin experiencia. ¿Cómo hacerlo? Resaltando tus habilidades, valores y competencias. Valores igual de importantes que la trayectoria laboral. Los reclutadores, sobre todo, van a tener un interés principal: qué puedes hacer por la empresa. 

Por qué tu perfil es óptimo para trabajar en la compañía: eso es lo que hay que demostrar. Para ello, es fundamental orientar el curriculum vitae al puesto de trabajo al que se opta. Lo explican desde la Fundación Adecco, especialistas en empleabilidad, avisando de que se deben destacar las habilidades que sean relevantes para la empresa a la que se envía el CV. 

Por poner un ejemplo, si se opta a una vacante de cara al público, como puede ser el de dependiente, se tendría que destacar, dentro de las aptitudes sociales, que se es una persona “sociable, extrovertida y que disfruta del trato con la gente”. Otro detalle que sumará puntos es incluir palabras clave en tu perfil profesional, como puede ser en el apartado de formación. 

Pasos para realizar un CV sin experiencia 

Antes de desgranar las partes que debe tener un currículum sin experiencia, conviene destacar la importancia de incluir un extracto a modo de presentación: es lo primero, junto al nombre y profesión, que van a ver desde recursos humanos. Por ello, es vital llamar la atención y causar buena impresión: destaca tus habilidades, orientarlas al puesto de trabajo y, en caso de poder hacerlo, incluir términos que aparecía en el anuncio de empleo o que son importantes dentro de la compañía. 

Una vez que se ha hecho hincapié en este aspecto, que puede suponer que te contraten o no, esta es la estructura que se puede seguir para crear un currículum sin experiencia

  • Fotografía: los currículums que cuentan con una reciben más visualizaciones. Esto también se aplica a las redes sociales: en todas debes tener foto de perfil, especialmente en LinkedIn. 
  • Nombre y título académico: también se puede poner la profesión para la que estás cualificado. 
  • Extracto: es de los apartados más importantes, por no decir el que más. Aunque no tengas experiencia laboral, hay otros conocimientos que demuestran tu valía como candidato: prácticas, voluntariados, actividades donde hayas tenido que asumir responsabilidades… O proyectos que se hayan ejecutado o estés en proceso de realizar. 
  • Estudios: incluir el nivel de estudios. Si se está cursando alguna titulación en la actualidad, también incluirlo. Aquí se pueden incluir cursos, seminarios o congresos a los que se ha asistido o se tenga diploma e incluso, brevemente, añadir los conocimientos adquiridos. 
  • Idiomas: debes incluir también el nivel que se tiene de cada idioma. 
  • Habilidades: se deben añadir tanto las blandas como las duras. Para diferenciarte del resto, siempre que se utilice un lenguaje claro y preciso (sin extenderse), se pueden indicar con casos prácticos. Una muestra, si se incluye la habilidad “trabajo en equipo”, se puede nombrar, por ejemplo, que se ha trabajado en proyectos colectivos para lanzar una aplicación. O para organizar un evento. 
  • Datos adicionales: se puede aprovechar para incluir datos que puedan facilitar la contratación. Puede ser contar con disponibilidad horaria, contar con el carnet de conducir, tener coche propio, estar disponible para viajar… 

Trucos para mejorar el currículum

Además, independientemente de si se tiene experiencia o no, hay una serie de trucos que ayudan a mejorar el currículum. Si sigues estas recomendaciones, tendrás más posibilidades de captar la atención de los reclutadores:

  • Incluir el lenguaje y las palabras clave que emplea la empresa en la descripción del puesto de trabajo. También las más importantes de dicho sector. 
  • Enlazar las redes sociales al currículum: hay que asegurarse de haberlas revisado previamente. Asimismo, habrá que haber adaptado previamente el perfil de LinkedIn.
  • Utilizar un lenguaje claro y sencillo.  
  • Añadir verbos de acción. 
  • Incluir solo experiencias, habilidades y estudios que se puedan demostrar. De nada sirve adornar el currículum si después se desmienten dichos conocimientos. 
  • Elegir un diseño legible. Aunque se prefiera un diseño súper creativo, tienes que asegurarte de que puedan ser leídos por los algoritmos que utilizan, cada vez más, las empresas en la actualidad para realizar las primeras cribas.